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Si la educación hoy en día se centra en el desarrollo de la persona del niño,  debemos entenderla como principio consistente de actividad que debe manifestarse a través del desarrollo de la singularidad, autonomía, apertura y trascendencia en el niño y de todos los valores, actitudes y comportamientos que de esta educación se generan. La educación individualizada es excelente alternativa pedagógica.

 

El Colegio Bilingüe Los Ángeles aplicara los siguientes principios:

 

  1. A.        SINGULARIDAD

 

La singularidad es la dimensión por la cual la persona se reconoce a sí misma a través de los demás, con intereses, capacidades, necesidades, etc., que son diferentes de las de los otros. Se presenta como capacidad de percibir el mundo a su manera y de responder con acciones propias. Se basa en el hecho de que no hay dos personas exactamente idénticas en el mundo. Cada persona es quien es, diferente a las demás. Se refiere no a la esencia de la persona que es la misma en cada ser humano, sino a las partes integrantes que se unen a las esenciales, para constituirlo de un modo determinado.

 

Ser singular, es ser uno mismo. La manifestación más clara de singularidad es la originalidad que nos permite ser creadores de nosotros mismos. La singularidad va destacándose a medida que la persona va creciendo y desarrollándose, siendo así cada vez característica de cada individuo.

 

B.  AUTONOMÍA.

 

Esta dimensión le permite a la persona tomar decisiones sobre sí misma, autogobernarse, y ejercer su acción en relación con los demás, dando respuesta al llamado constante de realizar su propio proyecto de vida dentro de la responsabilidad y la libertad. Desde aquí también se hace posible para el hombre la capacidad de crear sus propias normas y ser dueño de su ser.

 

C. APERTURA.

 

Es la dimensión de la persona, donde en un proceso de progresiva interacción, toma conciencia de su acción compartida y se integra con los demás dentro de la sociedad y la cultura.

 

La persona humana es un ser en relación y un ser en situación. Un ser que sólo puede desarrollar todas sus potencialidades en comunidad, es decir, en solidaridad con los demás. Ello implica el descubrimiento del entorno (cosas, personas), la interacción con los elementos del ambiente, el compromiso para realizar y transformar en común la historia.

 

Para lograr enriquecerse en la apertura el hombre debe: Salir de sí, comprender, tomar sobre sí, asumir el destino, la pena, la alegría, la tarea de los otros, y dar.

 

D.  TRASCENDENCIA.

 

La verdadera trascendencia se logra si existe una verdadera liberación a través  de la acción personal y comunitaria, puesto que el hombre no vive aislado sino que como ser -en- relación debe estar abierto al mundo, a los demás y a Dios.

 

La trascendencia es la invitación permanente a dejar el estatismo, a desarrollar la creatividad, a superar el conformismo y la mediocridad que se convierte en principio de esclavitud; porque limitan al hombre en la grandeza de sus posibilidades.